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jueves, noviembre 27, 2003

¡Ay, los curas! 


Me congratuuulo


La Iglesia católica española recibirá el próximo año 138.695.761 euros de los Presupuestos del Estado.
La noticia la anunció la Conferencia Episcopal, que a ellos no les avergüenza, y no el Ministerio de Hacienda a quien sí debe avergonzarle. Y hace bien. No voy a entrar a relatar las razones políticas que me llevan a pensar así (cuánto se echa de menos la beligerancia laica que mostraba contra el fenómeno religioso la Constitución republicana de 1931), pero sí hablaremos de otras cosas interesantes.
Por ejemplo, del acuerdo que en 1987 firmaron Iglesia y Estado (qué mala pareja hacen estas dos palabras) por el que la Iglesia Católica se comprometía a buscarse la vida por su cuenta. Recordemos aquella campaña que padecimos en los primeros 90's ("Todavía queda mucho por hacer. Por eso la Iglesia te pide más dinero" y "Hay cristianos de corazón, ahora es necesario que sean militantes" eran algunos de sus lemas) para animar a los católicos a arrimar el hombro. El problema surgió por la prepotencia de los obispos. "España es un país católico" pensarían, "el pueblo nos quiere y nos darán un poquito de lo suyo para mantener a sus amados curitas". Pues no. España, los españoles, tienen una imagen de la Iglesia como una institución adinerada (y eso porque Mendizábal y Madoz se me quedaron cortos) y no van a poner el dinero de su hipoteca para pagarle el cochinillo al Señor Obispo (demagógico, cierto, pero la imagen que tiene un pueblo de sus instituciones siempre lo es, por definición, y más si hablamos de lo que hablamos).
La cosa se fue agravando con los años. En la declaración de la renta uno podía poner una crucecita a favor de la hucha de los curas. Iglesia y Estado llegaron a un acuerdo: "Necesitáis X millones para manteneros, si con lo de la crucecita os da, pues fetén, y si no os ponemos la diferencia". Y en esas estamos. De esos 138 millones sólo 78 vienen de gente que ha querido dárselo a los curas. Los otros 60 los ponen los que dijeron bien clarito que no quieren que el dinero de sus impuestos se gaste en crucifijos (o en vaselina y chucherías, quién sabe).
La única decisión directa que un español puede tomar sobre el destino de sus impuestos es esa. "¿El 0'5% de mis impuestos se lo doy a la Iglesia Católica, a Otros Fines de interés social o a ambos?". Dado que se puede optar por esa tercera opción (marcar ambas casillas) el que no marca la de la Iglesia Católica dice expresamente que NO. Pero da igual lo que diga, si no son suficientes los del , completamos con los dineros de los del NO. Como mola oiga. "La banca gana", que dicen en los casinos. "La Iglesia gana", nos repiten año tras año desde el Ministerio de Hacienda. Y además sabemos que del dinero destinado a "Otros fines" la mayor parte se asigna (labor a cargo del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales) a la propia Iglesia Católica a través de sus numerosas y militantes ONG's.
Bueno, y ya es para mearse cuando te enteras de lo que hacen con el dinero. Inversiones bursátiles (unas más oscuras que otras) y pagos de indemnicaciones incluidas.
El caso es que cada año se reduce el número de aquellos que marcan la casilla de la Iglesia Católica en su declaración de la renta. Alguna razón habrá por la que la gente desconfía de ellos...
En realidad no sé de qué me quejo. Con ese dinerillo apenas te da para fichar 5 veces a Beckham.

El guaperas de la foto es el Cardenal Jaime Sin, también conocido como el Papa de Asia, que a sus 75 años ha decidido retirarse por los achaques de la edad. El caso es que me recuerda a alguien...

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