<$BlogRSDUrl$>

sábado, junio 18, 2005

No es una contra-manifestación 

Para que luego no nos acusen de partidistas, decidimos acercarnos este mediodía a la concentración de las asociaciones de gays, lesbianas y transexuales en el monumento a la Constitución, junto al Museo de Ciencias Naturales.



De camino hacia allá me cruzo, frente a una parroquia, a un grupo de quinceañeros siendo arengados por el párroco para la manifestación de la tarde. "La cosa promete", pienso. Llegamos al lugar del acto a eso de las 11:25. No hay nadie; sólo un par de bafles, que ya dejan escapar suavemente melodías ascensoriles, un par de banderas multicolor que los cubren, algunos medios que preparan sus tinglados y la conocida Boti García Rodrigo, una de las mayores mandamases del movimiento gay español y compañera (quizá esposa en el futuro) de Beatriz Gimeno, actual Presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FELGT), que también anda por allí. Ellas se lo guisan, ellas se lo comen. Y no me vengan con chistes fáciles.



Nos tumbamos a esperar en la única parcela de césped que no está siendo regada por los aspersores y la cosa poco a poco empieza a coger cuerpo. Aunque sigue habiendo más prensa que "civiles". Primeras entrevistas, los cámaras se desplazan en manadas, retratando juntos todo lo retratable; uno filma a un tipo con un cartel, todos a filmarle; que otro retrata el monumento, todos detrás. Los aspersores han hecho de las suyas: charcos y barro por doquier. Mis zapatillas lo atestiguan. Los medios se mueven a mi alrededor, cayendo uno detrás de otro en el charco-trampa: prometí no implicarme, por eso no aviso. En esas hace su aparición el presidente de Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. Lógicamente, este no se pierde una, le gustan las cámaras tan poco como a Belén Esteban. Antes presidía Jóvenes Contra la Intolerancia, pero le empezaron a salir las canas así que si Mahoma no va a la montaña... cambiamos el nombre de la ONG.



Casi a las 12 empiezan a llegar algunas familias (de las malas) con niños de todas las edades. Los pobres disimulan muy bien que están siendo sodomizados y no sé cuántas barbaridades más por sus padres. La música se anima, rollito "pet shop boys" en plan tranquilo. El técnico de sonido suelta, desprevenido, algunos exabruptos al micrófono mientras lo instala; esperemos que no esté contratado también esta tarde, porque si se le escapa allí ese "mecagüen Dios" puede terminar con sus huesos adornando, a modo de bandera pirata, la pancarta de Monseñor Rouco. Un fotógrafo, quejándose del calor, dice: “Y todavía queda la de esta tarde”. A Noé le vas a hablar de la lluvia, querido. Llama la atención un anciano con un pequeño cartel "No soy de vuestra cuerda. Apoyo las demandas avalada por las Cortes". Otro cartel: "Los obispos que digan misa".



Al llegar mediodía proceden los convocantes al levantamiento de las banderas, como indicando que efectivamente es allí el acto. Mientras me muevo miro al suelo, para evitar más trampas; las sandalias de cuero están sobrerrepresentadas en el colectivo gay, del mismo modo que más tarde, por Cibeles, serán naúticos y castellanos quienes reinen en los suelos. Uno de los convocantes coge el micro para invitar a todo el mundo a "ocupar" el monumento junto a ellos. "Ándate con ojo", me digo "que te toman la palabra unos okupas de verdad y en menos que canta un gay 'I will survive' te montan un centro social autogestionado y antiautoritario". Empiezan las intervenciones de los representantes y todo son matices para aclarar que “esto no es una contra-manifestación”. Es sólo “una rueda de prensa”.



“Nuestra manifestación será el 2 de julio, día del Orgullo Gay… bla, bla, bla,… que tengan valor de decir lo que piensan… bla, bla, bla,… nacionalcatolicismo… bla, bla, bla,… convocada también por Falange… bla, bla, bla,… Ansuátegui no nos dejó…”. Se hacen a la idea ¿no? Son las 12:20 y siguen llegando rezagados, que se añaden para sumar un millar largo, quizá dos. Y entonces dan paso a ¡¡Pilar Bardem!!, que va a leer el comunicado oficial, firmado por 1.610 asociaciones de todo el mundo mundial. Ovación de lujo. La custodian Inés Sabanés, Concha Velasco y Loles León. Antes de empezar suelta la clásica expectoración (con sustancia) del que se mete 20 ducados al día, dejando maltrechas las sensibilidades de los blandos de carácter como yo. Interrumpida cada dos frases para aplaudir sus palabras, recibe otra gran ovación cuando finaliza, de su propia cosecha: “Y yo añado: ¡Que nos dejen ser felices!”. Vale, no es muy ingenioso, pero al menos no ha citado el archiconocido poema de Brecht, que me lo estaba temiendo. Todo el mundo comienza a gritar "¡Igualdad! ¡Igualdad!".

Como era una rueda de prensa, empieza la rueda de prensa: Tres preguntas, dos del mismo periodista y la tercera, al escuchar lo que le responden, le dice a su compañero “No me ha entendido”. Resumiendo: palabras reivindicativas pero muy medidas, críticas al PP y que vayamos a disfrutar de la diversidad del carnaval de Carlinhos Brown. Ah, y que Biendicho, el gay “popular”, que lleva amenazando con el “outing” mucho tiempo y que luego nada de nada. Poca “chicha”, en suma. Termina el acto y la gente no parece querer irse. Espero que lo dé los curas de más juego. Me coloco los cascos y salta ‘Le Tigre’ hacia mis oídos: para que luego digan que el i-Pod no es inteligente. Parafraseando a Tomas Guasch, “me voy a escribir”.

Todas las fotos en el Flickr de El Palimpsesto.

|

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com