lunes, enero 01, 2007
Ahogándose por Sadam
El mejor homenaje para un condenado a la horca: quedarse a punto de la asfixia en directo cuando se anunciaba la inminente ejecución del reo.
Descanse en paz, J.J. Ramberg.
"Cultivemos el pesimismo de la razon y el optimismo de la voluntad" - A. Gramsci

